Serie Z día 1, Jerez de la Frontera (07-10-11)
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Crónicas
Escrito por DrinkTim   
Miércoles, 26 de Octubre de 2011 09:00

El fin de semana del 7 y 8 de octubre tuvo lugar en la jerezana sala Paul una nueva edición del Festival Serie Z. Hoy Keyser Sozé nos trae la crónica y fotos de la primera jornada del festival con Eric Sardinas, Topo o Blackdraft entre otros.

¡No te pierdas esta primera entrega!

El pasado viernes 7 de Octubre, acudimos a esta ineludible doble cita en la Sala Paúl de la ciudad gaditana de Jerez de la Frontera, para presenciar una de las mayores dosis de rock en forma de festival que se recuerdan por nuestras tierras andaluzas desde tiempos de este mismo Serie Z hace años o el tristemente desaparecido Espárrago Rock.

Con un cartel con siete y ocho grupos por día respectivamente, era obligado empezar a primera hora de la tarde… el primer día, el comienzo estaba previsto para las 16:00, pero tras la “fuga” (si atendemos a las excusas esgrimidas por la organización) de los Imperial State Electric de Nicke Anderson (antes en The Hellacopters) pocos días antes del mismo festival, permitió comenzar oficialmente una hora más tarde. A pesar de este corto margen para la gente que viniese de fuera de la ciudad o que estuviese trabajando, hay que decir que tristemente no había demasiado público para la apertura de las puertas, que se produjo prácticamente a las 17:00. Además apertura con una sorpresa de difícil digestión, al menos para este humilde redactor; y es que los australianos Don Fernando serían los primeros en romper el hielo esa tarde, en lugar de los inicialmente previstos Maggot Brain e incluso The Soulbreaker Company como indicaba el cartel oficial. Ya no sólo por el tremendo espectáculo que demostraron ser capaces de dar el grupo foráneo, sino por mera deferencia a unos profesionales como estos venidos desde tan lejos, quiero romper una lanza a su favor, porque no me parece normal cargarle el “muerto” a ellos por no poder llegar los cacereños a su hora, por mucho que se disculparan y agradecieran el gesto posteriormente. No me parece justo, se mire por donde se mire tratar así a este grupo. En cuanto a los motivos que tuviesen The Soulbreaker company, sinceramente los desconozco, pero estamos en las mismas…

En cualquier caso, ni cortos ni perezosos, pasadas escasamente las 17:20 de la tarde, saltaron Andy Simpson y los suyos como el que no quiere la cosa al generoso escenario de la Sala Paúl. Tuvieron que empezar directamente a descargar su tremendo torrente de stoner sin mucha presentación más para llamar la atención de los escasos asistentes que había por la sala y el patio exterior, pero rápidamente estábamos ya todos a su merced en la parte delantera. Llegaban de una extensa gira por toda Europa en la que presentaron su último disco, llamado “Día de los muertos” con bastante éxito; y precisamente nos regalaron con una mezcla de los mejores temas de sus dos discos, este nuevo y el anterior “The banquet of…”, realmente demoledora. Desde el primer minuto, la energía que desprendían y contagiaban todos sus miembros fue encomiable para la situación con la que tuvieron que tragar por la hora y por el consiguiente poco público. Eso sí, entregados todos a lo que la banda nos ofrecía. Junto al ya mencionado frontman de la banda, Sammy Crawford a la guitarra y coros, MattYoung al bajo y coros, y James Innes a la batería conformaban una auténtica máquina apisonadora que destrozó en pedazos todos esos inconvenientes que se impusieron en su camino. No se podía imaginar un mejor comienzo para el festival con canciones tan vigorosamente llevadas al directo como “Hold on”, “Don’t go”, Take you”, What you need”, “Release me now” o “Some other way”. Incluso se atrevieron con alguna versión como “Kick out the jams” y “Search and destroy” en las que Andy se dedicó solo a cantar mientras uno de sus colaboradores tocaba la segunda guitarra para cerrar su show, un show de algo menos de cincuenta minutos que realmente más de uno lamentaría después haberse perdido.

Una hora después, recién pasadas las 18:20 de la tarde, comenzaron el concierto los cacereños Maggot Brain. Y como dice el refrán, lo que mal empieza, mal acaba… y es que prácticamente en el primer acorde que dio Carlos (frontman de la banda), rompió una de sus cuerdas y tuvieron que modificar incluso el repertorio sobre la marcha hasta que uno de sus compañeros de The Soulbreaker Company la sustituyó por una nueva. Cabe destacar positivamente por parte de la organización que para todos los grupos, se dispuso de una batería, cabezales y pantallas tanto de guitarra como de bajo de gran calidad; y generalmente, con la excepción de algunos cabezales o combos de guitarra, todos usaron ese backline común. Sin embargo, el primero que quiso desafiar a la suerte fue Mario, el actual bajista de este grupo, y como era de esperar, ni era ni sonó mejor que lo que había. Desconozco si realmente pretendían que el bajo sonase así, pero de ninguna manera colaboró a que mejorase el sonido del grupo. En cualquier caso, no desentonó con el sonido general del grupo, algo flojo, al contrario de lo que esperábamos quizás alentados por la fuerza en especial de sus dos primeros discos, pero suponemos que los años no sientan igual de bien a todos los rockeros. Tampoco Pachi a la batería y Jesús a la guitarra es que estuvieran faltos de ganas, pero no fue una tarde propicia para el grupo en mi opinión. En un repertorio también de unos cincuenta minutos, tocaron temas de casi todas sus grabaciones, prestando especial atención a la última “Land”, con temas como “Extreme and hard boogie” o “In our veins” single de este disco; pasando por un desmejoradísimo “Green machine” de Kyuss que reflejaron también en su disco de versiones “Handmade covers”; hasta “Alabama”, de su segundo disco, “Second Chance”. Una pena el resultado de esta actuación, probablemente en otra situación pudiesen dar más de sí, porque sus trabajos en estudio y en la carretera durante estos años, tampoco se los ha regalado nadie… y ahí siguen.

Ya a las 19:30 de la tarde, comienza a llegar algo más de público al evento, coincidiendo con la actuación de los vascos de The Soulbreaker Company. Para esta ocasión, la banda trajo a su séptimo miembro para poder desarrollar y completar algunas partes de instrumentos de vientos de su último disco “Ítaca”, al que principalmente dedicaron tiempo de su actuación, tan espectacular en estudio como en directo. Aunque son una piña en el escenario, a pesar del alto número de componentes, el sonido fue muy bueno, destacando sobremanera al mando su cantante Jony Moreno con una voz y entrega dignas de los mejores del género. Y es que no en vano, recuerdan por momentos tanto a Pink Floyd como a los mismos Led Zeppelin. De cualquier forma, todos sus componentes muestran grandes tablas y energía, algo que traspasa esa barrera entre el público y el grupo; José Javier al bajo, Óscar a los teclados y coros, Daniel y Asier a las guitarras, y Kike a la flauta y saxo bordan su trabajo hoy. Destacaron canciones como “It’s dirt”, “Oh! Warsaw” o “Sow the roses” entre otras. Estos chicos se comieron literalmente el escenario y se llevaron una más que merecida ovación del público una vez terminada su hora de concierto.

A continuación, y con media hora de retraso sobre el horario inicial estipulado, sobre las 20:45 saltaban al escenario uno de los grupos más esperados por todos, tras su mítica y espectacular actuación en el Serie Z del 2002, los suecos Backdraft. En este caso, venían presentando su último disco “This heaven goes to eleven”, más cercano en calidad a su primera grabación “Here to save you all” que su segundo álbum “The second coming”. El grupo formado por Jonas Åhlén a la voz, Mats Rydström al bajo, Jon Sundberg y Robert Johansson a las guitarras y Niklas Matsson a la batería estaban deseosos de regresar a España, ya que el gusto aquel día no fue solo por parte de los que tuvimos la suerte de asistir a aquel inolvidable concierto. Y aunque las comparaciones son odiosas, la juventud ya empieza a desaparecer de parte de estos grandes músicos, que aún así equilibraron la balanza con un gran saber hacer y con otro gran concierto repleto de éxitos como “Convoy”, “Goddamn man”, “Idiot”, “Angels high” o “Hillbilly blues”. Aún así, y a pesar de todo, siguen subiéndose por las paredes, empezando por Jonas, que volvió a hacerlo como en aquel 2002 por la estructura del escenario como podéis ver en las fotos. La gente estuvo volcada como nunca antes en esta primera jornada; alocada, bailando y saltando como locos al ritmo de este rock “sureño” que practican estos músicos nacidos en Suecia pero con auténtica alma yanqui. Volvieron a engrandecer su leyenda esta vez, subiendo de nuevo el listón del festival.

De ahí que tuvieran un papel complicado la siguiente banda en tocar, los madrileños Topo. Aunque muy esperados por algunos, lo cierto y verdad es que la mayoría del aforo asistente no compartía esa sensación, dejando algo vacía la sala. Quizás también tuviese algo que ver la hora a la que empezaron, las 22:00, manteniendo esa media hora de retraso sobre el horario planificado, que por otra parte, tampoco es demasiado para lo que nos tienen malacostumbrados en eventos de esta índole. El cansancio acumulado y la hora de la cena quizás tuvieron mucho que ver. Una pena, más por cuestión de respeto que otra cosa, a unas leyendas del rock patrio de este nivel. Ya en cuanto a la propia actuación, aunque nos brindaron alguno de sus temas más clásicos como el “Blues del dandy” de su disco “Marea negra”, el grupo se centró en su último disco, “Prohibido mirar atrás” en el que Lele Laina a la guitarra y José Luis Jiménez nos demuestran, que en ocasiones, se puede mejorar con los años… cosas de los buenos rockeros.

Otro de los más esperados de esta jornada seguía ahora sobre las 23:40 de la noche, de nuevo con algo más de público. Eric Sardinas y su Big Motor band aparecían por el escenario de la Paúl con bastante más calor humano que horas antes. Aunque el día de hoy no ha tenido una gran entrada, la entrega de la gente disimula un poco este hecho, que igualmente es agradecido por las bandas. El sonido, como a lo largo de prácticamente el resto del día, era bastante bueno, y eso que como en todo festival, prácticamente los técnicos de sonido y luces (gran trabajo de todos ellos) van improvisando sobre la marcha para ajustar los parámetros a las necesidades de cada momento. Y en cuanto a la actuación, Mr. Sardinas no se ciñó a sus dos últimos trabajos con Big Motor, sino que nos regaló algunas grandes composiciones como “I can’t be satisfied” de su disco “Treat me right” o “Piece of me” del disco “Devil’s train”, junto por supuesto, algunos de los mejores temas con su actual banda tales como “Road to ruin” o su “All I need”. Poco más de una hora de este peculiar guitarrista de blues y rock hacen las delicias del personal, llevándonos al punto álgido de esta primera jornada de gran forma.

Con los 45 minutos de retraso que arrastrábamos sobre el horario oficial, a la 01:45 hacen su aparición los míticos The Storm. Grupo pionero del rock y el heavy en nuestro país, que tras publicar dos discos en los setenta y llegar a tocar incluso con Queen, han vuelto a reunirse recientemente (aunque con un nuevo teclista, por el fallecimiento del miembro original, Luis Genil, que descanse en paz) para una serie de conciertos desde el año 2000, pero siempre en ocasiones muy puntuales, como supone este evento. Los hermanos Ángel y Diego Ruíz, a la guitarra y batería respectivamente, completan la formación con José Torres al bajo; y donde todos los miembros, exceptuando al nuevo teclista Manuel Muriel (miembro en activo de la banda sevillana Fourways), cantan durante las canciones. Por parte de Diego, podemos comprobar que no ha perdido un ápice de pegada, y buena muestra de ello es que uno de los montadores de backline tuvo que estar con frecuencia sujetando la base de la batería, ya que la desplazaba de la tarima donde se encontraba hasta llegar casi a tirarla de la fuerza con la que le pegaba… y os aseguro que los baterías que pasaron por allí esa noche tampoco es que le dieran especialmente de forma delicada a su instrumento. Tal es el ímpetu con el que tocaba, que al primer tema se dio un golpe en sus propias gafas y las rompió, pero eso no le impidió seguir haciéndolo exactamente igual o incluso mejor, hasta en el increíble solo de varios minutos que se marcó hacia el final del concierto. Tanto José como Ángel mantenían igualmente un nivel altísimo de ejecución y feeling a pesar de su edad, quedando quizás algo más fuera de contexto el joven y nuevo teclista, como es normal, son de épocas muy diferentes y se nota. A lo largo de su actuación, tocaron canciones de ambos discos como “I’ve gotta tell you, mama”, “El día de la tormenta”, “Woman mine”, “Saeta” o “It’s all right”; además de alguna nueva como “Caja de metal”. Algunos asistentes se quejaron a posteriori de que quizás tocaron demasiados cortes de su segundo disco, algo peor acogido comparativamente respecto al primero; pero en cualquier caso, creo que dadas las circunstancias dieron una auténtica lección de ejecución sobre las tablas, con unas composiciones alejadísimas en calidad a un porcentaje altísimo de lo que se produce hoy en día (más cantidad no implica más calidad) y con una humildad admirable. Quizás sea un tópico, pero esta actuación estoy seguro que será una de esas dignas de contar a los nietos en el futuro.

Y así, a las 2:30 aproximadamente termina la primera jornada del Serie Z Festival 2011, tras más de 9 horas de puro e intenso rock and roll sin descanso. Pero esto no termina aquí, mañana con Pentagram como cabeza de cartel, otro grupo histórico pero en este caso internacional, y con menos agobios laborales, la asistencia se prevé que sea mucho mayor de esta sala a medio llenar de hoy. Mejor así para todos, no merece menos la ocasión.

Crónica y fotos: Keyser Sozé


Última actualización el Miércoles, 26 de Octubre de 2011 09:30
 

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