
La mìtica plaza de toros de Las Ventas con aforo completo, una banda estandarte del heavy metal patrio, Leo Jiménez como invitado de excepción, la despedida de Jero Ramiro... ¿Nos ibamos a perder el fin de gira de Saratoga?
¡Aquí os dejamos la crónica y fotos de la noche!
La noche del pasado 10 de enero era diferente. La gira "El Clan de los Lobos" de Saratoga llegaba a Madrid con sold out. Una fecha muy especial, porque supondría la vuelta de Leo Jiménez a Saratoga para un único concierto, pero también la despedida de Jero Ramiro de la banda, como guitarrista y compositor de muchos de los temas emblemáticos.
El concierto estaba programado para las 21:00. Yo llegué veinte minutos antes, atravesé el control de seguridad, con registro incluido, y volvió a pasar lo mismo. La carpa de Las Ventas a reventar. Algo pasa con el aforo de este sitio. Entré por un lateral y me apretujé y esperé a que aquello comenzara.

A las 21:00 sonaba la intro del concierto. Por la parte izquierda del escenario aparecían Arnau, Niko y Tete, por la derecha Jero y arrancaban con "San Telmo". La gira estaba centrada en los dos discos míticos: "El Clan de la Lucha", para mí su mejor disco, y "Tierra de Lobos", además de los clásicos que no pueden faltar en un concierto de Saratoga.
Todos conocemos a Tete. Es saltar al escenario y hacernos vibrar a todos. "Tierra de Lobos" y "Ángel de Barro" serían las siguientes. El sonido era muy bueno. El público, sabedor de lo que se venía, no dejaban de corear el nombre de Leo y apareció "Lejos de Ti", "Contigo, Sin Ti" y "Fe". Si Tete es un portento, Leo no se queda atrás. Son dos cantantes que se meten al público en el bolsillo desde el primer pie que ponen sobre el escenario. Además, ver a dos figuras de esta talla compartir escenario es algo fabuloso. Ellos lo saben, y así que volvería al escenario para "Maldito Corazón", "Ave Fénix" y "Siento que no Estás". No se turnaban las estrofas, sino que las cantaban en su gran parte a dúo, y esto hacía que la guitarra no se oyera lo suficiente.

No podía evitar fijarme en Jero. El día 10 estuvo muy solo en el escenario. Leo se acercaba de vez en cuando a compartir con él, pero estaba solo. Después llegaría el solo de batería de Arnau y yo me movería buscando otro sitio donde ver el concierto. Salí por el mismo lateral por el que entré con dificultades, me fijé en el desorbitado precio de la barra (5 euros el agua) y me fui a la parte posterior de la carpa para entrar y ver la segunda parte del concierto desde allí, pero nada, fue imposible. Era tal la cantidad de gente, que me quedé justo en el borde de la carpa donde estuve viendo el resto del concierto. Eso sí, aproveché que la tienda con el merchan de la banda estaba al lado, y me di cuenta de que no había discos a la venta.

Después del solo volvería Tete al escenario. Tete nos contaba que esta vez no se había traído la barca porque no entraban los dos, y que la echaba de menos. Con "Acuérdate de Mí", el vocalista bajaba del escenario a mezclarse con el público y con "Mi Venganza" nos diría una frase que decía que cuando odias a alguien, te odias a ti mismo, y que cuando perdonas, te perdonas a ti mismo, pero que hay gente que es demasiado gilipollas para perdonarla. Las presentaciones llegarían con "Las Puertas del Cielo", donde fue el único momento en el que Tete se acercó a Jero (y otro momento técnico).

Volvería Leo al escenario para canta con Tete "Tras Las Rejas", "Vientos de Guerra" en la que Tete nos contaba una anécdota de cómo Sergio Martínez, bajista de Ankhara, le había puesto la canción por primera vez muchos años atrás, y terminarían esta parte del concierto con "No Sufriré Jamás Por Ti", tema que era la primera vez que escuchábamos de boca de Leo.
Después de un descanso, regresarían a escena todos para "Resurrección" y "Perro Traidor" donde terminaría el concierto, sin un solo comentario a que era el último concierto de Jero con Saratoga.
Sabor agridulce con el que me fui a casa esa noche. ¿Disfruté? Sí. Pero entre el recinto, que no me gusta nada, y que no despedimos a Jero como deberíamos, no quedé del todo satisfecho. Eso sí, volver a ver a Leo con Saratoga y escuchar temas que hacía tiempo que no escuchaba fue maravilloso.
Crónica y fotos: David DR
