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Tenemos 197 invitados y 1 miembro conectado(s)| Aúpa Lumbreiras, Tobarra (23/24-09-11) |
| Crónicas | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Escrito por írêth | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Miércoles, 12 de Octubre de 2011 20:08 | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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Un año más, el pequeño pueblo de Tobarra (Albacete) acogía el festival de la resistencia, el Aúpa Lumbreiras los días 23 y 24 de septiembre. Un lugar de reunión para los amantes del punk, las letras obscenas, los pogos, el ska e incluso, el buen rock, etc. Y nosotros estuvimos allí. ¡No te pierdas esta crónica del fin de semana! Custodiados por un retrato del recientemente fallecido Rober (Porretas), los dos escenarios principales se erigían en medio de lo que casi parece un desierto. Mientras el escenario de Maneras de Vivir/pasión por el ruido se plantaba al lado, esta vez orientado hacia el otro lado como solución al acople del sonido de otros años. Un total de 60 bandas y dos días frenéticos por delante, prácticamente un reto conseguir ver todo lo que uno quisiera. Pero para eso vinimos desde Barcelona. Viernes 23
La primera jornada empezaba bajo el cálido sol del mediodía que ya amenazaba con abrasarnos, cuatro arreplegados estábamos delante de uno de los escenarios principales aprovechando la sombra que este mismo hacía mientras En espera estaban tocando delante de un público valiente, no les vimos pero pasamos un buen rato escuchando rock cañero, de un estilo similar a lo que nosotros estábamos esperando, Gritando en Silencio, ellos eran el motivo de nuestro “madrugón”, y mereció la pena. Los andaluces han crecido en apenas dos años de una forma increíble, pero es que su directo lo merece, actúan con pasión con un buen rock, son enrollados y animan al publico con la misma facilidad con la que lo enganchan. Tocaron entre otros “Cuentos de desgarro”, recordando su primera maqueta y “Mírame desnudo” con la que abrieron, quizás es apuntar muy alto pero están llamados a ser el relevo generacional de grupos como “La Fuga”. Si siguen así, claro está.
Con el sol aún más alto y ahora si que sin apenas refugio, Ni por Favor Ni Ostias saltaron al escenario para ser los primeros en levantar el polvo del recinto. Su nombre hace honor al directo que se resume en “Ostias por doquier”. Levantaron los ánimos de la forma más sencilla posible, dándo caña, incluso a la que ellos llaman canción de amor, esconde ritmos rápidos. Una banda que no conocíamos que nos dejó un buen sabor de boca. La cosa continuaba con los Chikos del Maíz, quienes confirmaron asistencia al último minuto tras caerse Alamedadosoulna del cartel. Eso si, no pudo estar la banda entera, así que para las mezclas contaron con el Dj de Orchata Sound System, Poncho. Los valencianos pusieron el toque de rap en el festival, aunque como ellos dicen son una banda que hace punk, almenos en lo que las letras se refiere, reivindicativas de las que apetece escuchar bajo el estandarte de “ Un tema al año para hacer Daño”.
Mientras los chicos nos inspiraban con sus letras, nos percatamos de que en el stand de Maneras había una buena aglomeración de gente, nos preguntamos que grupo era capaz de hacer sombra a los mismísimos Chicos, así que fuimos para allí para encontrarnos a Manifa, capitaneados por una cresta verde muy revoltosa llamada Mena. Los de Vizcaya hacían punk de ese comprometido que da patadas a la sociedad y no se corta ni un pelo, “Punki del corte inglés” y “PePe el Facha” fueron algunos de los temas. El público les aclamaba, sobretodo a su cantante que surfeo por encima de ellos y es que su actuación no era para menos.
El sol de las 4 de la tarde había alcanzado su pleno de abrasador y El Último Ke Zierre estaban empezando con “Pidele al cielo” en otro de los escenarios principales. Con apenas pausa entre tema y tema, “Soldadito” y “Amor de cuarto Oscuro” cayeron ante un público muy entusiasmado. Los riffs y solos de la banda son dignos de mención y la pasión y entrega del grupo entero también, sobretodo Roberto en la voz, quien despertó el entusiasmo de los asistentes. Tras ellos, decidimos tomarnos un descanso, y repostamos gasolina en nuestra tienda mientras de fondo oíamos lo bien que parecía ir la actuación de Germenes, que estaban de regreso a los escenarios, un reggae con ritmos accelerados que parecía que daba guerra a los fans.
A partir de las 6 de la tarde y hasta el final, empezaba una maratón de bandas que no nos podíamos permitir perder; inaugurada por el primer grupo extranjero, los londinenses UK Subs. Dirigidos por Chartlie Harper el único presente desde 1976, con sus 60 años que pasan desapercibidos ante la juvenil energía que desprende, la banda conquistó el público que se acercó, que no fue tan voluminoso como en el Último ke zierre, pero suele ser típico cuando es extranjero y no se conoce. Sencillamente fueron brutales, nos hicieron vibrar con la puesta en escena y las ganas y entusiasmo que le ponían. Unos punkis que recuerdan musicalmente a los años 70 y que nos sorprendieron, pues no esperábamos que su involucración con el público sería tanta ni que tuvieran una garra tan conquistadora.
Mientras, en el escenario de Maneras actuaban Los tronchos, conscientes de ello nada más terminar nos fuimos para allí, poco pudimos ver ya que solo les quedaban 15 min pero nos resultó imposible irnos de UK.SUbs ante el show que se estaban marcando. Punk con ritmos de ska era la definición de la joven formación que se mostró dinámica y bien cohesionada. Contaron con la colaboración de Txarrena que les ayudaron a despedirse del alocado público. Justo terminar nuestros paisanos, oíamos cómo Mamá Ladilla ya estaba poniendo patas arriba el Lumbreiras, consiguieron dejar la zona de tiendas prácticamente vacía, casi todos estábamos coreando temas como “Chanquete a Muerto” en medio de unos pogos constantes. Tan solo media hora más tarde allí estaban Los Fastidios, segunda banda extranjera para elevarnos a un ritmo trepidante, al grito de “Los Fastidios siempre antifascistas” se marcaron un show brutal, eran una máquina perfecta y entregada. Calentaron los motores del Aúpa con temas dedicados a la diosa birra o al fútbol, eran unos auténticos hooligans, “Antifa Hooligans”, “Birra oi! e divertimento” y “Cuba libre”. Entre ellos y UK Subs menuda estaba siendo la presencia de los internacionales. Terminada su actuación se hizo una hora óptima para cenar, pero antes hicimos una visita fugaz a Censurados, quienes en el stand de maneras estaban soltando un punk rápido con un nivel de decibelios que recordaba a Habeas Corpus. Su principal problema fueron los potentes rivales que tenían en el escenario principal. Los Fastidios primero y Segismundo Toxicomano, a quién escuchamos desde la tienda, pues había hambre y queríamos ir rápido a coger sitio para uno de los pesos pesados de la noche. Objetivo conseguido, mientras Segismundo pulverizaba las fuerzas de algunos, nosotros esperábamos en primera fila ansiosos por el trallazo que nos iba a caer durante 3horas. Y fue entonces cuando la lluvia quiso amargarnos la noche. Mientras, los lados de los escenarios tenían sendas cascadas y los fotógrafos se refugiaban bajo el pequeño toldo, los técnicos no pararon quietos tapando lo poco que se mojaba y probando que no hubiera fallos, y tras un rato, The Casualties viendo que nosotros ni mojados nos íbamos a ir, salieron para darnos un show que se define en una palabra (y perdón por la expresión): joder. Eso era lo único que venía en mente tras semejante vendaval de furia y rabia. Los neoyorquinos nos animaron tanto cómo pudieron, y viendo el entusiasmo del público propusieron un par de walls of death. Recordaron bandas que les han inspirado: dedicaron el único tema de ska de su repertorio a Kortatu y versionaron a los clásicos The Ramones con “Hey Ho lets Go” y a Iron Maiden con “Run to the Hills” para nuestra grata sorpresa, una pena que ante la respuesta del público decidieron cortar el tema. Pura potencia y descarga de adrenalina para nuestros cuerpos, y ellos pura energía y dinámica en el escenario. Una puesta en escena que se planteaba cómo la mejor del festival.
Y cómo si de un menú se tratará, dónde Segismundo fue el entrante y The Casualties el enérgico primer plato, Soziedad Alkoholika se postularon cómo el plato fuerte del día. Y cómo siempre, no defraudaron, su show siempre se resume de la misma forma: contundente, apasionado, fuerte y potente. Con un público que el único pensamiento que tienen en mente es “ A repartir Ostias”, S.A consiguieron terminar con las fuerzas de muchos y pusieron aprueba la moral de otros tantos. En los momentos de calma (léase, apartarse del mogollón para dar una alegría a nuestras piernas) podíamos escuchar con atención la rudeza de los acordes de las guitarras y bajo de la banda, así cómo la sublime rapidez de la batería, elementos que los hacen más pesados y cercanos a un vertiente más metalera que cualquier otro en todo el Lumbreiras (a excepción de Escuela de Odio). Y si hablábamos de plato fuerte aquí vino el postre light, unos O’funk’illo que allí estaban para animar la fiesta de otro modo, con ritmos alegres y animados y mezclas de estilos que van desde el reggae hasta el metal. Pero la calma no tardaría en alterarse de nuevo porqué nos aguardaban Narco, dispuestos para rematarnos. Y efectivamente, deshicieron el trabajo de los sevillanos. Encencieron los pogos otra vez con su rap acompañado de agresivos acordes y su insistencia en picarnos, tocaron entre muchos, “La hermandad de los muertos” y “Puta Policia”, tema que repitieron al final en honor al pobre Miguel, un simpático hombre al que “le habían quitado unos gramos”. Esto era un non-stop, una dinámica del sábado que nosotros terminamos con Porretas, una actuación que se tenía que ver si o si. Fue un recital rockero que calmó los ánimos, y nos dio algo de respiro, almenos a nuestros cuerpos, pues nuestra garganta estaba ocupada entre gritos y coros. El momento nostálgico del día lo protagonizaron ellos cuando tocaron “Y Aún Arderá Madrid” canción que dedicaron a Rober, y con un dedo alzado señalando la foto que presidia el lumbreiras dedicaron unas palabras a las que les siguió un coro de “Rober y Porretas” por parte del público. Pero la fiesta no acababa aquí, cayeron también “En el 5 pino”, “Dejate los cuernos” e incluso un solo de thunderstuck para llamar nuestra atención. Hasta aquí el viernes, que cerró Envidia Kotxina, que por lo que oímos mientras nos retirábamos pusieron empeño delante de los que eran aún capaces de aguantar de pie. Sábado 24
Tras una larga jornada de viernes, y una fiesta continua toda la noche, el Lumbreiras al día siguiente ofrecía una imagen que parecía sacada de 28 días después. Con la luz del sol todo empezó a ser más normal y hacia las 3 de la tarde la zona de conciertos empezó a llenarse bajo la presencia de Tako, quienes ofrecieron buen rock n’ roll para ir despertando nuestros ánimos, “Enterrados”, Entre Tinieblas y “Abuelo” fueron algunos de nuestros despertadores. A medio concierto hicimos una escapada para ver a Trastienda RC que aguantaban el calor sofocante. Una música algo típica, letras pegadizas y una dinámica contagiosa. Una vez finalizados nos dirigimos de nuevo al escenario principal dónde aguardaban unos cuantos más que en Tako, era el turno de la Hora Zulú, unos andaluces con un gran sentido del humor y buen rollo. Fueron pura energía desde el primer tema, aprovecharon todo el espacio del escenario para correr de un lado a otro y descargar toda su potencia sin quedarse estáticos, animaron y de que forma, el público les vitoreo y no es para menos, terminaron igual que empezaron sin bajar del pedestal dónde se subieron, “Camarada”, “En tu Mente”, “Toma y Olvida” y “Agua de Mayo”, son algunos de los temas que repasaron de sus 6 discos. A continuación tocaban Koma en el mismo escenario así que no nos movimos de ahí, ya que los bilbaínos suelen prometer. Pero mientras tanto, nos tomamos un descanso birra en mano observando como Manolo Kabezabolo hacía de las suyas en el escenario ante un público numeroso que se reía con él, para alegría de mi compañero hizo su versión del clásico “Breaking the Law”, cerró una buena actuación con “Al partir” del Niño Bravo.
Ahora si, 6 de la tarde y el lumbreiras se lleno de banderas vascas y el cantante salió a repartir caña. Si llevas estrés acumulado tu medicina es Koma, sin duda. Resulta tan fácil dejar que su música penetre en tu cabeza y lleve a tu cuerpo al son del ritmo que asusta. Caracterizados por tener una agresividad electrizante y un ritmo contundente en lo que a la percusión se refiere. “Bienvenido a Degüelto” fue uno de los momentos cumbre, cuando se encendieron sendas bengalas que por poco no nos queman vivos a nosotros y unos cuántos más (creo que aún tengo marcas de las chispas de ese día), el otro el final con el clásico “Heavy Metal”. Nos cayó una buena con Koma y para recuperarnos decidimos ir a la tienda, a picar algo, no sin antes ver un poco a Parabellum, una banda que hace un rock parecido al último ke zierre, tocaron ante bastante menos publico, nosotros escuchamos “Mira que no lo ves” y “Balanza”.
Unos birras y paseos por las tiendas del recinto más tarde, nos detuvimos ante Discordia, un grupo que servidora tenía muchas ganas de ver en directo puesto que en 2009 ya me los perdí, Hacen rock del bueno, cañero y animado, a pesar de coincidir en horario con Obrint pas y Parabellum llenaron bastante y levantaron una buena marea de polvareda gracias a la euforia de su público. Precisamente antes de ver a Skontra, visitamos el escenario de Obrint Pas, si esque se puede llamar así porqué los valencianos un poco más y hacen el pleno. Al grito de todos con el Kukutza, vimos una marea que mantuvo “La Flama”, precisamente llegamos en ese tema, despierta durante todo el show, Castellers, bengalas y fuegos hicieron su aparición entre el público más numeroso de todo el fin de semana. Se volcaron todos, banda y gente, en un concierto que se puede tachar de perfecto.
Se nos fue el santo al cielo, pero llegamos a ver el final de unos skontra, eclipsados por el recital de Obrint Pas, pero que a pesar de eso, se defendieron con dignidad y dieron una buena descarga de punk con un toque de gaita asturiana, de dónde ellos son precisamente. Sonaron fuertes, dinámicos y potentes. Ahora si, y sintiéndolo mucho pues no es un secreto que de todo el cartel quien menos me interesaba era Gatillazo, nos fuimos a cenar algo rápido cuando salieron los madrileños. No les vimos, pero si les escuchamos desde la tienda. Desde la lejanía ya se apreciaba suficiente la numerosa asistencia de público, cerraron con “Odio a los partidos”. Txarrena logró llenar medio lumbreiras ante el que descargaron un buen arsenal de punk parecido a Gatillazo, pero más suave y lento en algunos tramos, que sirvió para que el público siguiera originando pogos. El tema “Azulejo Frio” se llevó todo el clímax de la actuación, otro de los temas que tocaron fue “Nada sin ti”. Fue a partir de los españoles que nos quedamos en los escenarios principales, pues la noche seguía con unos Reincidentes que para sorpresa mia fue de la mejores actuaciones, su público estaba metido en una especie de olla a presión, cómo si todos nos moviéramos para intentar sobrevivir sin un rumbo fijo pero eso si, en grupo (moverse solo sin llevarse a nadie resultaba imposible). Seguimos con los continuos pogos y movidos por esa marea disfrutamos de temas cómo “Resistenica” (nunca mejor dicho para definir lo que vivíamos abajo) y “La Republicana”. El último tema contó con la colaboración de Maki de Obrint Pas. Bajo el lema “Sin olvidar que estamos hartos de tanto aguantar” se despidieron reincidentes y nos dejaron con Rulo y la Contrabanda. El cántabro en su nuevo proyecto ha reunido un buen grupo de buenos músicos que no tiene desperdicio: Fito (colega de siempre y exLa Fuga), Txarli, Quique (Amaral) y Pati (Jarabe de Palo y Macaco). Su show dejó claro que sector acudía al concierto por Rulo y la contrabando o solo por Rulo, los temas escojidos se encargaron de esa división aunque algunos nos sabíamos ambos. Así pues de su etapa en la Fuga cayeron los clásicos “Jaleo”, “En vela”, “Heridas del Rock n’rol” y “P’aquí y P’allá” (ahí es dónde vuestra humilde redactora perdió la voz) mientras que por otro lado disfrutamos de “Mi cenicienta”, “Cómo Venecia sin agua” y “Utopias”, entre otras. La descarga de rock entre tanto punk nos dejó un gran sabor de boca y un momento de pausa de estilo que también necesitábamos. Y llegó el momento del peso pesado, quizás en calidad no tanto, pero está claro que si de levantar culos del suelo se trata, viendo el cartel del sábado esos solo pueden ser Boikot. Los madrileños son expertos en mover masas, y gusten o no siempre hay algún que otro tema que a todos nos produce ganas de meternos en medio del meollo. Y así fue, nuestras reservas de fuerza quedaron prácticamente anuladas ante el punk ska que se nos echó encima. Animaron como siempre la fiesta, e incluso consiguieron arrancar dos walls of death, su actuación puede tacharse de sublime porqué consiguieron que no decayeran los ánimos con buen rollo y un non-stop de canciones. Cayeron entre muchos: “Che Guevara”, “Korsakov”, “Cualquier Dia”, “Amanecer”, “De espaldas al mundo” e “Inés” con la que empezaron. Además contaron también con los trompetistas de Obrint Pas. Dos de la madrugada y El Noi de Sucre salió vestido de director de orquestra ante los suyos, aunque no tardó en vestirse para la ocasión y se quedó en un cómodo camisón. Empezaron con la mítica introducción que da pie a la banda. A pesar de que más de un tercio del público se fue (cosa que colapso la salida). El Noi (Lorenzo) hizo de todo en el escenario, animando al público a que la liara, porqué eso es lo que se le da bien, montarlas buenas y hacer sonreír a más de uno. Su actuación tuvo tres momentos cumbre, cuando sonó “Ni Dios ni Amo”, “Dios salve el Rey”, sobretodo el final cuando quemó los dos murales de siempre y la fantástica “My Way” (Frank Sinatra) interpretada como el propio título de la versión indica “A mi manera”.
Nos acercamos al final, ya solo faltan Escuela de Odio y De Acero (tributo a Extremoduro) para cerrar. Dos opciones bien distintas, podíamos escoger cerrar el Lumbreiras con un hardcore mezcla de punk, metal y oi! o con el rock típico de Extremoduro. Nosotros nos decantamos por lo segundo, aunque también echamos un vistazo a Escuela de Odio quienes intentaron por todos los medios que la gentes hiciera pogos, consiguiéndolo eso si. Los asturianos sonaron extremadamente potentes. Entre todos los temas que escuchamos distinguimos “Alerta Falguera”. En cuánto a De Acero, podemos decir que le ganaron la partida a Escuela de Odio, pues en todo el fin de semana no había estado tan lleno el escenario de maneras de vivir/pasión por el ruido. Nos animaron a cantar con ellos el repaso a la discografía de extremoduro que hicieron, pasando por “Golfa”, “Puta”, “Salir, beber, el rollo de siempre” y “So Payaso”, temas clásicos de una banda mítica para terminar con todo. Y hasta aquí la última edición del Festival Aúpa Lumbreiras que se celebra en Tobarra. En resumen han sido dos días plagados de conciertos, de buen ambiente, de conocer gente (que siempre va bien), de cafés en los bares de Tobarra para despejarnos, de descubrir bandas que no conocíamos, de quemar las baterías de la cámara y de pasarlo bien siempre rodeados de buena música. Y todo eso no hubiera sido posible si la organización del Aúpa Lumbreiras no se lo hubiera currado cómo cada año, así que solo nos queda desearles lo mejor y agradecerles este estupendo fin de semana. Crónica, fotos y vídeos: Ïrêth
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| Última actualización el Miércoles, 12 de Octubre de 2011 20:47 |
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