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Tenemos 162 invitados y 1 miembro conectado(s)| Serie Z día 2, Jerez de la Frontera (08-10-11) |
| Crónicas |
| Escrito por DrinkTim |
| Lunes, 31 de Octubre de 2011 17:47 |
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Tras la crónica del primer día de festival hoy Keyser Sozé nos trae la crónica del segundo día del festival Serie Z. Una jornada con mucho rock con bandas como '77, The Stepwater Band o Pentagram. No te pierdas el cierre del festival.
Volvemos hoy sábado 8 de Octubre de nuevo por la Sala Paúl tras una más que esperanzadora primera jornada, para nuestra segunda dosis de rock and roll directamente en vena y sin prácticamente tiempo para digerir ni reposar el día de ayer. Ojala todos los problemas que nos encontremos hoy, sean como este… Aunque en el primer día las cifras oficiales hablan de unos 300 asistentes (que dudo que realmente se alcanzasen), hoy se espera algo más de público; y de momento, para empezar, a eso de las 16:00 prácticamente nos encontramos con el mismo cuadro de ayer en este sentido. En cualquier caso, hoy no hay excusas laborales ni de otro tipo que valgan para no asistir a esta gran fiesta de la música que se celebra en Jerez, y que sabemos de buena tinta que ha atraído a personas de toda la geografía española y andaluza. Pero realmente es una pena la poca atención y oportunidades que brinda demasiada gente a grandes bandas que tenemos más cerca de lo que pensamos (con lo que les cuesta poder llegar a tocar en salas o festivales como este), no sabría decir si es por la misma saturación de información que internet ha traído consigo o por el mero hecho de ser nacionales. En mi opinión, todo un error esta desconsideración.
Para demostrar el por qué habían sido invitados al Serie Z, Bourbon aparecen por el escenario con tan solo unos diez minutos de retraso sobre el horario oficial estipulado, las 16:30. Hoy la jornada comienza antes debido a que podremos disfrutar de un grupo más que ayer. Y como comentábamos antes y también sufrieron ayer Don Fernando, empiezan su espectáculo con la sala prácticamente vacía. Los escasos espectadores, algo más tímidos que ayer, poco a poco fueron prestando atención a la sorprendente descarga que nos proporcionaban estos vecinos de la provincia con influencias de grandes bandas clásicas como Led Zeppelin, UFO o Blue Oyster Cult. Raúl Guerrero ejerciendo de frontman, fue el que más transmitía el sentimiento de la banda a través de su voz y su guitarra; acompañado por Vicente también a la guitarra, Juanma al bajo y Álvaro a la batería. Aunque su grabación en estudio no refleja lo que estos cuatro músicos pueden llegar a desarrollar, un dvd con una especie de actuación en directo en un estudio que también han autoeditado sí se acerca más a lo que pudimos presenciar. Tocaron temas como “El condenado”, “¿Dónde te escondes, hermano?”, “Por si vuelves” o “Solo” demostrándonos unas muy buenas maneras, pero quizás algo carentes de feeling por parte de los compañeros de Raúl. Es comprensible por todos los motivos expuestos antes, pero habrá que estar atentos a ellos. No llegaron a la altura de los australianos ayer, pero fue una más que digna apertura para el festival hoy; y estoy bastante seguro también de que hubieran gustado a más de uno de los que se los perdió.
A continuación, ya prácticamente ajustándose al horario, irrumpieron los ’77 a las 17:20 de la tarde. Y como suele decirse, por resumir… hablando mal y pronto, son como los hijos no natos de AC/DC catalanes. Precisamente esa comunidad ha tenido estos años una banda de homenaje a los mismos de gran renombre y calidad (The Bon Scott Band); pero estos chicos se mueven a otro nivel, con composiciones originales pero bebiendo directamente de la influencia del grupo de Angus Young y compañía o The Who entre otros. Y precisamente esa calidad tanto en estudio como en directo que nos muestran, les ha valido para fichar para su nuevo disco con la emergente Kaiowass. Y es que cuidan todo al más mínimo detalle hasta en la estética setentera con sus pantalones ajustados de campana, sus peinados, instrumentos y actitud sobre las tablas; todo esto sin olvidar lo más importante, la calidad en la ejecución conjunta de sus buenos temas. Los hermanos Valeta (Armand y LG) sonando tremendamente parecidos a sus principales “musas” a la voz y guitarras, junto con Raw y Johnnie al bajo y la batería respectivamente, conformaba esta apisonadora caminante de ’77. Todos ellos sin quedarse quietos ni un segundo, ni tras romperse el enganche del bajo prácticamente al empezar el concierto y terminarlo sin correa, ni tras hacerse un corte en la mano por darle un golpe a un plato, dejaron de darlo todo en el escenario… y eso es algo que hizo que el algo más elevado ya número de asistentes, se entregasen también a ellos, correspondiendo su dedicación. Nos deleitaron con temas como “High decibels” en forma de adelanto de ese nuevo disco que será lanzado a finales de Noviembre, junto a otros grabados previamente como “Big smoker pig”, “Hardworking liar” “21st century rock” o “We’re ‘77”; dejándonos exhaustos tras sus 50 minutos de actuación. Es complicado describir su espectáculo, así que mejor os aconsejo que no os los perdáis si pasan cerca de vuestra ciudad en su próxima e inminente gira de presentación del nuevo disco.
Y tras la tormenta, llegó la calma… nunca mejor dicho, quizás incluso demasiada calma en el concierto que nos brindó Bob Wayne y la versión reducida de su banda, los Outlaw Carnies. Tras editar el año pasado su primer disco debidamente con la compañía alemana “People like you” (anteriormente lo autoeditaba todo de forma casera), llamado precisamente “Outlaw Carnie”; vuelve a nuestra tierra tras la presentación del festival que se llevó a cabo en la Sala Supersonic de Cádiz hace un par de meses. En su concierto junto a sus peculiares contrabajista y violinista, nos dio muestras de sus facetas country y folk americanas; algo freak quizás, con tintes y actitud más punk rock que otra cosa. Digna de admiración es su entrega en cualquier caso, fue difícil lidiar con su posición en el festival tras el vendaval de ’77; y lo hizo con canciones como “Ghost town” o “Devil’s son” entre otras. Quizás no nos vendría mal este descanso entre la maratón de ayer y lo que nos quedaba por delante hoy a los presentes.
Precisamente uno de los platos fuertes del día de hoy, era la actuación en una reunión especial para la ocasión de los navarros Green Manalishi, una de esas bandas prácticamente underground de culto con miembros de los también tristemente desaparecidos Mermaid. Tan sólo llegaron a editar un par de discos, pero les bastó para hacer grande su leyenda por muchos motivos, y tuvimos la suerte de presenciar muchos de ellos en directo este día. No en vano, su nombre proviene curiosamente de una canción escrita por Peter Green de Fleetwood Mac versioneada posteriormente por Judas Priest, y sus influencias van desde grupos como Thin Lizzy hasta UFO. Txetxu a la guitarra y voz, Johnny a la batería, Sarri al bajo además de un nuevo y desconocido miembro también a la guitarra (porque siempre fueron un trío); volvieron a regalarnos con alguna versión de los mismos Mermaid en su bis (en realidad este proyecto fue una continuación a la primera), y otras propias como “Legend”, “21st century héroes” o “Great white shark” de su primer disco homónimo; junto a “The way back home”, “Hell machine” o la misma “Unknow forces” que da nombre a su última grabación de estudio. Grandísimo concierto, esperemos que esta reunión no sea puntual y podamos escuchar más de ellos pronto.
También cercanos a la hora estipulada, poco después de las 20:30 de la tarde-noche, aparecieron en el escenario los británicos Saint Jude. Desplegaron clase por sus cuatro costados, y a pesar de la cantidad de miembros de la banda (teclista, batería, dos guitarras, bajista y cantante) su unión hizo la fuerza. La mezcla de blues, soul y rock que presentaron Lynne Jackaman, Adam Greene y los suyos no dejó indiferente a nadie, manteniendo elevado el ánimo de los presentes con temas como “Soul on fire”, “Parallel life”, “Garden of Eden” o “Little queen”. Creo que no decepcionaron a mucha gente, ya que a pesar de sólo tener un disco editado (“Diary of a soul fiend”) y les quede mucho camino por recorrer musical y evolutivamente, si siguen este ritmo pueden dar mucho más de sí mismos. Fue un gusto poder disfrutar de lo que resulta de la mezcla de estas almas ardientes inglesas en directo.
Les llega el turno a los americanos procedentes de Chicago de The Stepwater Band, que venían a presentar su último y aún más intimista nuevo disco, llamado “Clava”. A las 22:00 de la noche, a Jeff Massey (guitarra y voz), Tod Bowers (bajo) y Joe Winters (batería) les vuelve a tocar sufrir este horario de la cena… que ayudado todo sea dicho por el repertorio tan cargado de blues más que rock que nos presentaron, con temas de su más reciente grabación junto a otros de otras anteriores como “Grace and melody” y “The stars look good tonight”; pues contribuyó a que más de uno y dos aprovechase para descansar y tomar algo, dejando el hueco justo para el posterior postre que nos sería servido después en bandeja de plata en esta Sala Paúl. No queremos decir con todo esto que fuera un mal concierto, en absoluto, fue más que agradable, pero quizás no eligieron demasiado bien el repertorio en mi opinión para las alturas de festival a la que nos encontrábamos.
Con poco más de media hora de retraso, sobre las 23:30, los suecos de The Quill llegaron con toda su energía para presentarnos a su nuevo cantante Magnus Arnar (que sustituye de forma más que digna al mítico Magnus Ekwall) y su nuevo disco “Full circle”. Aunque pasaron por casi todos sus discos, o al menos los mejores y más aclamados, el concierto fue impresionante y el efecto de “subidón” que tuvo en el público fue inmediato por todo los que ellos mismos y su música nos transmitían. Entre otras joyas de su historia reciente, tocaron temas como “Vodoo caravan”, “Sleeping with your enemy”, “American power” o “Medicine”; dando muestras de su versatilidad desde el rock más cercano al grunge y al stoner hasta casi el heavy metal más clásico, todo ello con gran elegancia y buen hacer. Se dejaron la piel en el escenario todos ellos, Robert Triches al bajo, Christian Carlsson a la guitarra y George Atlagic a la batería; lo notamos, lo notaron… y fue algo inolvidable lo que presenciamos.
Y por fin, los esperadísimos por hoy sí alrededor de 400 asistentes, los americanos procedentes de Virginia, Pentagram. Prácticamente a la 01:00 de la madrugada, después de un día incluso más largo que ayer, pero es que la actuación de Pentagram sería un hito en la historia pasada, presente y futura que suponen lo hecho hasta el día de hoy por el grupo de Bobby Liebling y Victor Griffin. Comparados, no sin falta de motivos, incluso con Black Sabbath, llevando a cabo incluso unos registros más oscuros y cercanos al doom que encandilaron del primero al último de los presentes. Y es que precisamente Bobby, que podría ser nuestro abuelo, sigue teniendo aún la actitud, la voz y la energía que más de uno quisiéramos sobre el escenario a nuestra edad. Igualmente, dada su amplia discografía, tocaron temas clásicos de varios de sus discos, incluso de los más recientes (porque sí, siguen sacando discos de estudio y directo a estas alturas, desde el ’71 que se comenzaron a gestar) como “Too late”, “Treat me right”, “Evil seed” o “Call the man”. Si lo de The Storm de ayer fue para contárselo a los nietos, lo de esta gente debería de pasar de generación en generación. Resumiendo: buen emplazamiento, mejor sonido, precios populares (en la bebida y comida, porque aunque se escucharon quejas por el precio de las entradas en estos tiempos y pagamos hasta parte de la prensa, tampoco estaba mal para la infraestructura y grupos que se reunieron) y una hermandad total entre público y bandas han hecho grande estos dos días; no sólo mientras actuaban, sino incluso tras los conciertos cuando se mezclaban entre el resto de la gente y se entregaban como todos al disfrute que supuso el evento. Realmente de agradecer esto último, la cercanía, humildad y sencillez de la que hicieron gala no es algo de lo que dispongan todos los grupos precisamente. Será esa parte mágica del rock, esa esencia que hace que todos, a su manera, repartiesen su amor entre los demás. Y aunque no quisiésemos, todo tiene su fin, incluso este Serie Z Festival 2011… ¿Habrá próximas entregas? Seguiremos informando. Crónica y fotos: Keyser Sozé Tweet |
| Última actualización el Lunes, 31 de Octubre de 2011 17:57 |
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